Aquí les va unos txts /// al mejor estilo del Zudaka/// parcero de la ///caliCiudad///caliBabylon///
Extracto de “Crónicas callejeras de bobleupunto”
Harold Pardey Becerra
Cali - 2006
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Notas sueltas de un diario inconcluso
- Papi papi, ¿quién mueve el mundo ?
- De día lo mueve la gente que trabaja mijo
- ¿ Y de noche ?
- Las putas, los ladrones, los mendigos
( Tio Canti, imitador de cantinflas en la avenida sexta )
Martes 15 : 00
Hace calor. El sol asesino se filtra por la ventana de mi casa. El televisor hace meses no funciona. No tengo dinero. Estoy aburrido. Debo salir. Ya sé, la quince con ventiseis. Hoy es parche de cometas, en ese puente seudo-futurista de anillos y zonas verdes, que aumentó el estrato del barrio, y por ahí derecho el valor de los servicios y el teléfono.
Quizás sea el mejor puente de la ciudad, bueno, al menos para mí. Antes ese cruce era la esquizofrenia total, el peatón arriesgaba a diario su vida intentando cruzarlo. No había la cantidad necesaria de semáforos, y algunos funcionaban irregularmente. Hoy en día ofrece una linda panorámica y le da refugio a unos cuantos seres marginales que se ahogan entre el humo del bazuko y el opio. Ese parche es algo agreste reheavyultrahardcore, pero no me intimida verlos. A veces los saludo, cuando aún están conscientes. Hoy el cielo azul no es tan monótono como días atrás. Las cometas multicolores le roban algo de protagonismo a esa valla de colores cálidos y fríos de los cigarrillos belmont. Cigarrillos que precisamente fumo en este momento, mientras observo la panel de los tombos que para en una esquina y requisa a los mariguaneros que observan embobados las cometas, pero ellos hace rato han escondido muy bien la ganja, dejando a los caballeros del orden con las ganas de cobrar el impuesto o de pegarle unas cuantas patadas en el culo de uno de ellos. La malicia del mariguanero de barrio popular es sumamente ingeniosa. Malicia que sólo se aprende en la calle. En especial en la ventiseis, fragmento verde que comparten los niches que lavan carros y fuman ganja a la madrugada, los indigentes que cocinan a pleno sol de medio día mientras cuchos que ya pasaron hace rato por los cuarenta años, se fuman 5 papeletas de bazuko con polvo rojo en menos de una hora, algunos alegan que el mejor embale con susto es el de esa hora y otros dicen que no, que es el de la media noche.
Mejor dejemos de hablar de ese humo que reemplazó hace ya muchos años al humo de los trenes que solían pasar por aquí. Ahora la postal del lugar, es la estructura gris del puente, que ya ha sido utilizada como canal de expresión por algunos amigos del spray negro : OMAIRA MONTOYA HENAO ELN, 21 AÑOS DE LUCHA REVOLUCIONARIA. SERPA QUIERE COMERSE A GARDEAZABAL. YO SIGO CON EL UPAC PASTRANA # 13.
La mirada se detiene en el árbol de Navidad fabricado con elementos de chatarra que sigue después de AUTOFARO. Sí, eso parece ser Arte en el espacio público, con elementos característicos de ese trayecto de la veinticinco hasta la quince, es decir, el mercado de los repuestos originales para carros, radiadores, correas, clutches, mangueras, bujías, balineras, guayas, embragues, frenos, cascos, empaques, tornos, carburadores, tornillos, prensas. Allí, donde la gente mantiene su ropa de color negro o café por sus ocupaciones. Los mecánicos en su dinámica de la grasa, y los niches sudando como locos mientras volean pica y pala. Aquí la quince es caótica. Esta vuelta mierda. En pleno proceso de recuperación, para recibir el nuevo siglo. El flujo vehicular no le da tregua al caminante. Mi nariz se molesta por el cóctel explosivo que se produce por el smog, la gasolina, el polvo y la basura . El oído y la vista se confabulan para aguantar el sonido del taladro y las volquetas. Pero yo que puedo exigir si este es un espacio para los comerciantes, no para transeúntes desprevenidos como yo que nunca ha sido cliente de los cholados, los puestos de fruta o el Hostal Los Profesionales. Me siento como otro colombiano más que se enfrenta a unas ciudades que no nos ofrecen siquiera espacios seguros por donde caminar cómodamente. Ciudades que han condenado a los invidentes, a los minusválidos, a los ancianos y a gran cantidad de mujeres, a permanecer en sus casas.
Huyo de ese espacio, que quiere buscar un nuevo rostro para el gris de esas calles. Ahora estoy en la quince con trece. Si sigo por esa calle me encuentro con la olla del Calvario y sus expendios de drogas que manejan seres realmente alucinantes. Allí uno debería tomar una polaroid, tipo postal y como pie de foto colocar: Transite bajo su propia responsabilidad. Eso es como un agujero negro. Muchos han llegado o nacieron allí y no han podido salir, al parecer se asfixiaron en medio de tanta miseria y ferocidad ciudadana. Muchos de ellos viven, como sabemos, en la frontera de la muerte.
Sigo por la quince. Los negocios se disputan el espacio con casas de familia. Univalle beligerante. Exigimos la liberación de los compañeros retenidos. El chontaduro. Bomba Esso. El bochinche. Pajaro Rojo. Comidas rápidas Oscar Cerveza, Poker, Postobon. Mi amigo el BR que trabaja en moto repuestos Cali. El aviso de Coca Cola tachado por un acráta. El Metro de la Represión no pasará. La mujer indígena que aborda al pelado que vende los tintos, y le pide, más bien le ruega, que le llene su vasito de café. Eso es el hambre. Los desplazados. ¿ hasta cuándo ? . Razón tiene Resorte - grupo de rock mexicano - " América es un país lleno de indios y lo peor es que no los respetamos " . Sí señor lector, vivimos en una picha república de ciegos. Y muchos creemos que el problema se soluciona dando monedas. ¡ Falacia ! , nuestra conciencia descansa un par de minutos, hasta que llegue otro paria del sistema y nos recuerde que vivimos en la Capital del Infierno. Eso es esta ciudad, ciudad que pregona de forma jactanciosa a los cuatro vientos que nuestra fuerza se está sintiendo. ! Mentira ¡, la fuerza sí se va a sentir y de que manera cuando haya una movilización de toda la gente que habita el distrito y demás ghettos caleños enfermos de miseria, hacia las avenidas principales. Imagínense esa gente tomándose el Éxito, Chipichape y demás palacios esnobistas. La locura. El Arrastao Local. Mejor dicho, la Justicia Social por la cual muchos cuerpos han ido derecho a ocupar los cementerios de nuestra patria. Si es que podemos seguir hablando de la idea Pueblo-Nación, porque este país está descuartizado. Aquí tenemos que hablar de las Colombias que se han repartido la guerrilla, los paramilitares, los narcos y el Estado. No es una confrontación de clases, es confrontación de muchas clases. Pero yo creo que quienes más han robado de forma descarada son esos granujas que han posado por años, como diría Fernando Vallejo, su culo en el solio de Bolívar.
He crecido. No, más bien, hemos crecido ante una avasallante realidad de deterioro, desgobierno, negligencia estatal, inseguridad y muerte. Nuestros jóvenes son arrojados a la calle desde pequeños, y deben sobrevivir en medio de una realidad atroz y despiadada, donde se aprende a no creer en ningún orden, en ninguna vía legal. Ellos, terminan acostumbrándose a la ausencia del Estado en casi todas las instancias de sus vidas y deben echar mano a todos sus recursos, a su ingenio o a su paciencia para sobrevivir a las contingencias cotidianas que propone la mierda de país que tenemos. Esto se puso pesado. Mejor sigamos caminando.
Los mamoncillos. El salpicón. Los chorizos. La fritanga. El colesterol. El bochorno. El Aguila Roja del colegio Santa Librada. Las piedras. La historia. Las peleas con el Camacho. La protesta. El colegio antes era rodeado por una muralla de ladrillo, ahora rejas verdes que terminan en una punta muy filosa, para que las nuevas generaciones no se vuelen fácilmente. Aunque eso sí, todos los días esos estudiantes tienen que leer el grafitti de algún Frente Sin Permiso: LA EDUCACION NO SE MENDIGA, SE CONQUISTA AL CALOR DE LA LUCHA.
Ahora la quince ¿ muere o nace ? , o mejor dicho se fusiona con la quinta.
El punto: El parque de los estudiantes. A esta hora gente barriendo. Los ancianos sentados plácidamente en esas banquitas rosadas que lucen casi sonrientes una plaquita en aluminio que anuncia que ellas están ahí desde 1991, gracias a una asignación presupuestal de un honorable concejal llamado Álvaro Mejía López. Por allá en el fondo, una pared grita: Torturados por el Estado. Lucha por ideas no por poder.
El recorrido por la quince ha finalizado. Me espera, creo, el parque del perro.